Simon Wiesenthal, el superviviente del Holocausto que dedicó su vida a perseguir a criminales nazis por todo el planeta, se llevó a la tumba un importante secreto: trabajó a sueldo para el Mosad, el servicio secreto de Israel, bajo el apodo de Theocrat.

Wiesenthal murió en 2005 en su casa de Viena (Austria) a los 95 años de edad y su incansable trabajo en la persecución de los nazis le convirtió en una leyenda. Cinco años después de su muerte, el periodista israelí Tom Segev, columnista del periódico Haaretz, desvela en su libro Simon Wiesenthal: Vida y leyendas lo que algunos analistas sospecharon y nunca se atrevieron a mencionar: el viejo y tozudo Wiesenthal no era un lobo solitario. Contaba con la ayuda del servicio secreto israelí.

Según la investigación de Segev, el cazanazis trabajó primero para el departamento político del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, precursor del Mosad, y posteriormente para la agencia. Esta financió su primera oficina en Viena en 1960, le pagó un sueldo mensual y facilitó un pasaporte israelí. El periodista ha consultado numerosos documentos del propio Wiesenthal facilitados por su hija Paulinka Kreisberg.

El cazanazis Efraim Zuroff, responsable en Israel del Centro Wiesenthal, da credibilidad al libro y responde que esta revelación es “una sorpresa total”. “No hay cooperación entre el Mosad y nuestro centro. La cooperación fue con Simon Wiesenthal y para un periodo específico”, agrega. “La importancia de esta revelación es que demuestra que Israel estuvo más interesada en llevar a los nazis ante la justicia de lo que se creía”.

JOSÉ MARÍA IRUJO – Madrid – 03/09/2010

Fuente: EL PAIS

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