Esa es la teoría defendida por el escritor inglés Patrick Seale, en su libro“Abu Nidal, pistolero a sueldo”. Según este autor, Sabrí Jalil al-Banna más conocido como Abu Nidal o sus principales colaboradores en la organización terrorista habrían estado a las órdenes del servicio secreto israelí.

Los principales objetivos de los atentados atribuidos, principalmente por Israel, a la organización de Abu Nidal fueron dirigentes palestinos moderados que estaban dispuestos a participar en un proceso de paz árabe-israelí que finalizase con la creación de un estado palestino independiente. Además, los atentados tenían la característica común de realizarse en países como Grecia, Italia o Austria, que apoyaban la causa palestina, tratando de buscar la ruptura diplomática y el aislamiento político de los dirigentes de la OLP.

Entre otras extrañas circunstancias expresadas por Seale en su libro, se encuentra la inexistencia de ataques o represalias del Mossad a los miembros de la organización de Abu Nidal. El servicio secreto israelí que pasaría a la historia, entre otras operaciones, por la venganza contra los dirigentes de la OLP tras la matanza de los atletas ísraelíes durante los Juegos Olímpicos de Munich 1972 por parte de Septiembre Negro, no instigo nunca a los dirigentes de Abu Nidal.

Otras incongrencias expresadas por Seale son la nula participación de Abu Nidal en la intifada palestina o la confirmación del ex-agente del Mossad, Ari Ben-Menashe, en su libro “Ganancias de la guerra: Dentro de la estadounidense-israelí de armas secretas de red” de que el secuestro en el Mediterraneo del barco Achille Lauro, en el que un anciano judio en silla de ruedas fue asesinado y tirado por la borda, fue realmente encargado y financiado por el Mossad.

Boicot norteamericano-israelí a Libia

En Enero de 1986 la CIA le llegó a atribuir hasta 60 atentados tratando de justificar las medidas de aislamiento diplomático, politico y económico contra el regimen libio de Muammar el Gaddafi solicitadas por el Gobierno norteamericano que dirigía Ronald Reagan. El gobierno libio, según este informe, daba cobertura económica, logistica y humana a Fatah-Consejo Revolucionario, la organización terrorista de Abu Nidal.

Entre los ataques atribuidos al citado grupo en 1985, el informe menciona el secuestro de un avión de las aerolíneas egipcias, que terminó con 60 muertos, en Malta; una bomba contra las oficinas de la British Airways en Roma, con 15 heridos; una granada contra el Café de París, en Roma, con 38 turistas heridos; dos bombas contra hoteles en Atenas, con 32 heridos; los ataques contra las oficinas de Madrid de la British Airways y de las líneas aéreas jornadas Alia, con un muerto y 24 heridos; una bomba contra la Embajada de Jordania en Roma, y bombas contra dos restaurantes en Kuwait, con ocho muertos y 90 heridos.

Israel se sumo rapidamente al boicoteo mundial solicitado por Reagan contra Libia asegurando que Israel continuaría su guerra sin cuartel contra el terrorismo en Oriente Próximo. Israel, a pesar de no estar afectado por los ataques de Abu Nidal, habia acusado directamente al grupo de Abu Nidal -rival del líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Yasir Arafat- de organizar y llevar a cabo el doble atentado contra los aeropuertos de Roma y Viena, que causaron 18 muertos y más de 100 heridos con la ayuda y apoyo logístico de Libia, país en el que Abu Nidal tiene su cuartel general. El presidente norteamericano, Ronald Reagan, estudiaba una serie de acciones militares posibles contra Libia, mientras funcionarios del Departamento de Estado dijeron que Estados Unidos iba a intensificar sus acciones para aislar diplomáticamente a ese país.

El gobierno libio, a su vez, negó toda relacion con el atentado asegurando que Libia “no sostiene ni apoya el terrorismo internacional; al contrario, lo condena”, y aclaró que su país, en cambio, apoya “la justa lucha de todos los pueblos por su liberación y la recuperación de sus derechos legítimos”.

Los gobiernos de Italia y Austria mantenían relaciones diplomáticas con Libia y colaboraban con la OLP de Arafat, por lo que siguiendo la teoría de Patrick Seale, el doble atentado sería una jugada perfecta del Mossad en el manejo de las acciones terroristas de Abu Nidal, a fin de evitar el reconocimiento internacional de la OLP.

Operación Paz por Galilea

En 1978, Israel ocupó parte del territorio libanés en la ‘operación Litani’ que supuso la muerte de más de un millar de civiles, asentándose en un franja situada al sur del río del mismo nombre. Posteriormente, las tropas israelíes tuvieron que abandonar los territorios ocupados tras las resoluciones aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU, exceptuando una zona de seguridad donde los israelíes contaban con el apoyo del Ejército del Sur del Líbano, una milicia cristiana libanesa controlada por elejército israelí.

El 3 junio de 1982, Ghassan Hussein Said, Marwan al-Banna, y Nawaf al-Rosan, tres hombres de la organización de Abu Nidal intentaron asesinar al embajador israelí en Londres, Shlomo Argov, a la salida de Hotel Dorchester en la capital inglesa. A pesar de los disparos Shlomo Argov sobrevivió al intento de atentado. Posteriormente, los terroristas fueron detenidos en un piso franco cuando preparaban el atentado de Nabil Ramlawi, representante de la OLP en Londres.

Tres días después, el ejercito israelí en represalía al intento de atentado de su embajador en Londres, invadía nuevamente el Libano, iniciando una guerra que duraría 3 años y en la que se producirían las célebres matanzas de Sabra y Chatila, en la que más de mil refugiados palestinos fueron ejecutados por la milicia cristiano-falangista libanesa dirigida por el Ministro de Defensa Ariel Sharon y el Jefe de Estado Mayor Rafael Eitan.

Elie Hobeika, considerado el responsable material de la matanza, nunca fue acusado en un tribunal, ni en su país ni en Europa, lo cual le permitió ocupar el puesto de ministro en el gobierno libanés en la década de 1990, hasta que un atentado con coche bomba en Beirut, del que se desconocen sus autores y motivaciones, le costó la vida en enero de 2002. Algunos fuentes sostienen que se preparaba para testificar en el tribunal belga de crímenes de guerra que acusaba a Ariel Sharon de violacíon de los derechos humanos en la guerra del Líbano. Michael Nassar, ex-falangista que se hizo millonario con la venta de armas propiedad de las Fuerzas Libanesas, también fue asesinado junto con su esposa en São Paulo, Brasil, donde había estado viviendo desde que huyeron de Líbano en 1996.

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