El líder de la extrema derecha austriaca, famoso por su discurso xenófobo, Jörg Haider, murió el sábado 11 de octubre de 2008 de madrugada a los 58 años en un accidente de tráfico que ha tenido lugar en las cercanías de Klagenfurt, al sur de Austría, según anunció la policía de la ciudad austriaca. Haider, jefe del partido Alianza para el Futuro (BZÖ), que había conseguido triplicar los votos de su formación política en las últimas elecciones generales -el 28 de septiembre- hasta conseguir 21 escaños, lo que le podría convertir en una pieza clave en la formación del gobierno de Austria, circulaba solo en su coche oficial por los alrededores de la capital de la región de Carintia, de la que era presidente.

Según las primeras informaciones, el vehículo en el que viajaba Haider se salió de la carretera por razones aún desconocidas y el político resultó gravemente herido en la cabeza y el tórax, lo que provocó su muerte poco después del accidente.

La autopsia posterior reveló que Jörg Haider conducía en estado de ebriedad y al doble de la velocidad permitida (circulaba a 142 kilómetros por hora). La tasa de alcoholemia era de 1,8 gramos de alcohol por litro de sangre. En Austria se prohíbe conducir con una tasa de alcoholemia superior a 0,5 gramos.

El resultado de la autopsia realizada en el Instituto Forense de la Universidad de Graz, fue hecho público por Stefan Petzner, sucesor del difunto Haider en la dirección del BZÖ, la Alianza por el Futuro de Austria. Además, reveló en una entrevista de radio que sentía por su mentor “algo magnético, más allá de la simple amistad”, provocando un shock en la opinión pública austriaca que ha llevado a su cese al suscitar una gran controversia sobre una posible doble vida del dirigente, casado y con dos hijas.

Jörg Haider, había asistido a una fiesta en un local nocturno en la ciudad de Velden llamado Le Cabaret, y se dirigía a la una de la madrugada hacia su propiedad en el valle Bärental, para festejar durante el fin de semana el 90 cumpleaños de su madre, cuando en una zona urbana al sur de la capital, Klagenfurt, perdió el control de su vehículo. Haider, herido de gravedad, murió a sus 58 años en la ambulancia antes de llegar al hospital. Poco después de conocerse el fallecimiento se distribuyeron unas fotografías de Jorg Haider acompañado de una invitada a la fiesta, pero más tarde se hacía público el informe de la policía, según el cual, Haider habría pasado sus últimas horas tomando copas en un bar de ambiente homosexual de Klagenfurt.

Sin embargo, Claudia, la viuda de Haider, expresó sus dudas sobre la versión oficial del accidente así como la desconfianza que le generaban las autoridades encargadas de supervisar la investigación. Según Claudia, su marido no pudo haber bebido tal cantidad de alcohol en tan poco tiempo como para dar 1,8 gramos por litro de sangre, casi cuatro veces superior al límite legal para conducir. La principal causa de desconfianza es que para obtener la tasa de alcoholemia no se practicó una prueba de sangre, sino de muestras de orina y tejidos.

Jörg Haider se hizo mundialmente famoso al afirmar que las SS fueron “parte del ejército alemán a quienes debían rendirse honores” y comparó el holocausto a la expulsión de alemanes de Checoslovaquia después de la Segunda Guerra Mundial. Fue acusado de hacer comentarios antisemitas.

Teoría de la conspiración

El 17 de octubre el periódico ingles The Sun se hacía eco de las afirmaciones de un portavoz de Volkswagen que informaba de los resultados extraídos a raíz de las investigaciones que realizaron sus expertos en el lugar de los hechos.

El portavoz de la conocida marca de coches, Meter Thul afirmó que “es un hecho que Haider iba demasiado rápido, pero tal velocidad en esa curva no es problema ninguno para la física del coche”. Así mismo afirmó que alguien con acceso a la llave del coche de Haider podría haber manipulado la instalación eléctrica de la limusina que controla “el cerebro” del motor.

Estas declaraciones avivaban el fuego iniciado días antes mediante informaciones que empezaban a cuestionar el estado en el que quedó el vehículo, difícil de explicar bajo las primeras explicaciones oficiales que hablan de un choque frontal. Haider se oponía a la Unión Europea y quería derogar la pena de cárcel a los investigadores que cuestionan el holocausto.

La muerte de Haider hizo retomar una información aparecida en el Times londinense en 2005, el Mossad espiaba a Haider y sus contactos con líderes árabes como el libio Muammar Gaddafi o el iraki Sadam Hussein, a través de uno de sus ayudantes, Peter Sichrovsky, secretario general del partido y europarlamentario.  La introducción de Sichrovsky, de origen judio, en el partido de Haider en 1999 le supuso enormes críticas de la comunidad judía que le consideraban un traidor, cuando realmente estaba realizando la típica misión de información al Mossad al introducirse en las más altas capas del partido xenófobo de Haider.

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